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RUTA BATALLA DE VALDEJUNQUERA (2/2) - Muez

Iglesia de Irujo - Guesálaz (Km. 2,250) Bajamos desde el cerro al pueblo de Irujo donde me llamó la atención un curioso blasón. Para más información sobre Irujo ver: IRUJO, Valle de Guesálaz. Salimos de Irujo por la calle que pasa a la izquierda del campanario de la iglesia. Allí hay un cruce de pistas. Cogemos la que baja a la izquierda.
(Km. 2,420) Bifurcación. Seguimos por la derecha dando un giro de 90º.
(Km. 2,660) Cuando la pista de tierra da un giro de 90º a la derecha, a la izquierda, justo en la curva, sale una pista menos pisada, con hierba. Tomamos esta pista.
Más adelante, a la derecha, vemos otro cerro, Eltza, que seguramente cubrió el flanco derecho del ejército cristiano. Según avanzamos vemos los cerros que debieron formar el frente cristiano. A la izquierda San Miguel, a la derecha Eltza, y en el medio una pequeña elevación sin nombre. Detrás de nosotros el campamento y segunda línea cristiana en Irujo.
(Km. 3,600) Desembocamos en una pista ancha que hay que seguir a la izquierda. En esta parte de la ruta vamos a recorrer los llanos donde seguramente se dio lo más cruento de la batalla.
(Km. 3,900) Cruce de pistas. Podemos volver a Muez siguiendo recto. Pero vamos a hacer un desvío para acercarnos a lo que debió ser el frente de batalla musulmán. A la derecha, a medio kilómetro de distancia vemos un pequeño cerro que no aparece ni en el mapa pero que a pesar de su poca altura tiene un dominio excelente de Muez y del campo de batalla. Vamos a subirlo. Para ello tomamos en el cruce la pista que está más a la derecha.
   
Cerro estratégico - Batalla de Valdejunquera

(Km. 4,350) A la altura del cerro nos salimos de la pista y subimos con cuidado por el borde de los sembrados para no dañar los cultivos y en la parte final vamos campo a través hasta llegar a lo más alto del cerro amesetado. Una vez arriba, podemos imaginarnos a Abderramán III divisando la lucha desde aquí arriba, ya que es un lugar de gran valor estratégico por el dominio visual del terreno circundante, Muez y los cerros que debieron formar el frente cristiano. El grueso del combate se debió producir precisamente en los campos que hay entre Muez, San Miguel, Eltza y este cerro. Además el control de este cerro facilitaría el paso del río Ubagua y del regacho cercano por las tropas sarracenas que acamparían el día antes al otro lado del río.
(Km. 4,860) El cerro cae hasta el regacho de Obantzea. Desde la parte más meridional del cerro bajamos hasta el regacho campo a través y andamos hacia la izquierda, siguiendo la pista que pasa junto al regacho, a menudo seco.
Chopos junto al regacho Obantzea - Guesálaz (Km. 5,00) Pasamos junto a un gran vado que seguramente fue uno de los principales que utilizaría el ejército de Abderramán para cruzar el rio. Caminamos bajo altos chopos que en invierno evocan las miles de lanzas sarracenas que atravesaron este cauce para entrar en batalla.
(Km. 5,400) Enlazamos con otra pista, más ancha y de cemento, que seguimos hacia la izquierda. Estamos a la altura de la unión del río Ubagua con el regacho de Obantzea.
 
(Km. 5,550) Desde aquí podemos coger la carretera para subir a Muez pero en vez de eso vamos a rodear las piscinas y el frontón para coger una pista que en dirección norte nos va a llevar de nuevo al cruce que dejamos para acercarnos al cerro estratégico del frente musulmán. Recorremos de nuevo los campos que debieron ser escenario principal de la batalla de Valdejunquera.
(Km. 6,300) Llegamos de nuevo al cruce de pistas. Seguimos por la derecha en dirección a Muez.
(Km. 7,050) Una vez en Muez nos acercamos a la sencilla ermita de San Miguel, que está en el extremo norte del caserío. Desde ella tenemos buenas vistas del campo de batalla y de los cerros que debieron limitarlo. En una esquina de la ermita un texto en euskera recuerda la batalla.
 
Ermita de San Miguel - Muez

Quién sabe si aquí, donde está la ermita, rodaron las cabezas de más de medio centenar de prisioneros cristianos que apresó Abderramán en el castillo de Muez, tal como dicen las crónicas. Muchos templos dedicados a San Miguel son cristianización de lugares paganos, lugares que representaban el mal para las gentes de aquellos tiempos remotos. Quizás el recuerdo de tan infausto día, con la estrepitosa derrota de la batalla de Valdejunquera o de Muez, que debió ser vista como el triunfo del mal, llevó a dedicar a San Miguel, vencedor de las tropas infernales, esta pequeña ermita.
Un lugar ideal para acabar la caminata y para pensar que a veces, lugares modestos y poco visitados esconden en sus paisajes grandes acontecimientos históricos.

Más información y mapas de la batalla en:  BATALLA DE VALDEJUNQUERA - Escenario de la batalla
 

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