TORRE DE CELIGÜETA DESDE INDURÁIN


Distancia:10,4 Km.
Desnivel máximo: 135 m.
Desnivel acumulado: 223 m.
En esta ruta vamos a conocer dos de los monumentos principales de los valles de Ibargoiti e Izagaondoa. Son la torre de Celigüeta y la iglesia románica de Guerguitiáin. Partiremos del pequeño pueblo de Indurain. Seguiremos una cómoda pista de tierra y, superando un escaso desnivel, llegaremos a estos dos monumentos medievales. Una torre y una iglesia que representan dos de los poderes más importantes de la Edad Media, el de los nobles y el de la iglesia.

- Mapa y soporte gps de la ruta
Hice la ruta con Mario Zeligueta, a quien se la dedico. Mario, argentino, quiso conocer los orígenes de su familia y de su apellido. Su bisabuelo había partido hacia Argentina hace más de 100 años, a finales del siglo XIX, como muchos otros navarros lo hicieron en aquella época para conseguir mejores condiciones de vida. Ahora Mario cumplía el sueño de volver a sus raíces un siglo después. Fue un verdadero placer hacer esta ruta con él.
Con Mario Zeligueta en la iglesia de Guerguitiáin

Km. 0,00.- Dejamos el coche en el pequeño pueblo de Induráin, uno de los pueblos del Valle de Izagaondoa. Izagaondoa significa en vasco junto a Izaga. Nombre bien puesto ya que los pueblos el valle se disponen rodeando la Peña de Izaga, uno de los montes emblemáticos de Navarra. Con su 1.360 metros de altura es visible desde buena parte de Navarra. Desde el mismo pueblo de Induráin se aprecia la peña. 
La Peña de Izaga destacando sobre las colinas de Izagaondoa

El coche  podemos dejarlo junto a la iglesia. A pocos metros en la entrada del pueblo hay una pequeña plaza. En esa plaza, hay una fuente donde podemos llenar la cantimplora. 
Fuente de Induráin
Esta fuente es bastante especial, ya que, aunque es moderna, podemos ver como en ella está grabada la cruz de Santiago y la venera del peregrino. Esto nos recuerda que estamos en un ramal secundario del Camino de Santiago aragonés. Los peregrinos que no querían superar desde Sangüesa el alto de Loiti, daban un pequeño rodeo y desde Lumbier subían hasta Induráin para enlazar posteriormente en Monreal de nuevo con el camino principal aragonés. El camino pasaba por Guerguitiáin y Celigüeta. Esto quiere decir, que en esta ruta nos convertimos también por unas horas en peregrinos y vamos a recorrer unos kilómetros de Camino de santiago. Junto a la venera y a la cruz de Santiago podemos ver la cruz de malta. Desconozco el motivo del por qué está Cruz acompaña a los otros dos símbolos jacobeos, pero hay que recordar que en Induráin hubo en la Edad Media un albergue de peregrinos. Es posible que fuera regentado por la orden militar y hospitalaria de San Juan e Jerusalén, de Rodas y de Malta que así se llamaba. Esa puede ser la inclusión de esta cruz junto a los símbolos jacobeos en la fuente de Induráin. De todas formas si alguien tiene alguna información más al respecto puede aclararlo tanto a mí como a los demás lectores del blog en los comentarios de este artículo.
Desde la placeta, sale en dirección oeste una calle que tenemos que seguir y que a los pocos metros se continúa en una pista de tierra. A comienzos de esta pista de tierra un cartel nos indica que tenemos 3 km hasta Guerguitiáin.
Dejamos atrás el pueblo rodeados de un paisaje típico de este valle. Campos de cereal que se adaptan al terreno alomado. Campos cultivados que están rodeados de montes más altos pero siempre dominados todos ellos por la altura de la Peña de Izaga.
El camino comienza a subir. Tenemos que superar un pequeño collado.
Km 2,400.- Acabamos la subida. Un poco más adelante, a la izquierda y a una cota de menor altura, ya vemos la iglesia Guerguitiáin.
La iglesia de Guerguitiáin. Al fondo la sierra de Izco con su parque eólico

Km 3,00.- Llegamos a la altura de la iglesia, pero vamos a dejar su contemplación y su atrayente simbolismo para la vuelta. La llamada de la sangre, de los orígenes, tira de Mario. Qué duda cabe que hoy, lo  primero que hay que contemplar, es la torre de Celigüeta.
Km 3,800.- Llegamos a un portillo. Aquí es donde está la muga entre el valle de Izagaondoa y valle de Ibargoiti. Y también aquí empieza en lugar de Celigüeta. Hay que advertir que es una finca privada. No obstante los propietarios deben permitir el acceso por dos motivos. El camino es una senda o cañada pública, por lo cual la pista y sus linderos cercanos son terrenos de uso público. Por otra parte la torre de Celigüeta está declarada Bien de Interés Cultural, por lo que no se debe privar a nadie de su contemplación a menos que los dueños de la finca establezcan un régimen de visitas y supongo que será mucho más cómodo para ellos permitir que caminantes responsables y amantes del arte y de historia accedan con respeto y sin molestar al lugar que contratar a alguien que enseñe la torre. Por otra parte hay que ser cívicos y agradecidos con la hospitalidad de los propietarios de la finca. Es obligatorio que todo aquel que se acerque aquí deje cerrado el portillo. Podría ocurrir que el ganado de la explotación se escapara ocasionando problemas que son fácilmente evitables.
Como en toda ruta, caminata, o paseo que hagamos es también nuestra obligación no dejar la más mínima huella de nuestro paso. Cualquier tipo de basura que generemos debe de volver con nosotros.
Poco más más adelante ya alcanzamos a ver la majestuosa torre de Celigüeta. Sin duda es una de las torres medievales más hermosas de Navarra. El camino pasa junto a la explotación ganadera que es lo que es hoy el antiguo caserío de Celigüeta.
La torre de Celigüeta
Km 5,00.- Del camino sale un ramal menos pisado que nos lleva a lo alto del cerro dónde está la torre. Sí desde lejos ya llamaba la atención la prestancia de la torre, desde cerca todavía es más espectacular. Además es única en Navarra por las cuatro saeteras que luce en las esquinas. 
Cerca de la entrada de la torre, podemos ver cómo los niveles inferiores son los sillares diferentes a los superiores. De hecho la parte inferior es la más antigua de la torre. Se puede datar en el siglo XIII.
Entrada de la torre. Se aprecia la parte más antigua en los niveles inferiores
Seguramente con anterioridad hubo aquí otra torre menos espectacular, ya que hay registros documentales de la existencia del lugar de Celigüeta desde el siglo X. Hoy la fisonomía de la torre corresponde al siglo XV.
El antiguo señorío de Celigüeta perteneció al noble García de Almoravid. Este noble cayó en desgracia por apoyar al bando perdedor en la Guerra de la Navarrería (1276). El caserío y la torre le fueron confiscados. En el siglo XV consta como propietario García López de Roncesvalles, que fue tesorero de Carlos III el noble. A finales de ese siglo fue el linaje de los Ezpeleta los que dominaron Celigüeta. El noble que era propietario del señorío de Celigüeta era uno de los setenta y cuatro nobles que eran llamados a las Cortes de Navarra en representación del brazo militar.
La torre se encuentra en un otero desde dónde se domina todo el caserío, el antiguo ramal del Camino de Santiago e incluso, en días de buena visibilidad, se llega ver el Pirineo navarro, incluyendo la Mesa de los Tres Reyes, el pico más alto de Navarra. Es una pena que los árboles que trepan por la ladera del cerro impidan una panorámica limpia. En los tiempos en que la torre ejercía funciones de defensa el cerro estaba deforestado para controlar al enemigo y que fuera visible perfectamente cualquier aproximación hostil a la torre.

Mario contempla ilusionado la torre. Quién sabe si alguno de sus ancestros participó en su construcción o quizás la defendió desde sus almenas ante el ataque de algún enemigo.
Cara norte de la Torre de Celigüeta
Por un momento Mario se convierte en navarro. Y, al mismo tiempo, el caserío, la torre y las montañas de alrededor se han hecho argentinas y se han hermanado con aquellas hermosas montañas de los Andes que tantas veces Mario ha contemplado en su país natal.
Mario y la torre de Celigüeta

Pero el tiempo pasa y es hora de volver. Además la Iglesia de Guerguitiáin nos está esperando. Pero aquí, en Celigüeta, se ha creado un recuerdo que permanecerá por mucho que pase el tiempo.
Volvemos por el mismo camino. Pararemos a contemplar la iglesia de Guerguitiáin que tiene mucho que contar. Pero esta interesante iglesia románica bien merece otro artículo. Aquí tienes el enlace:

- Iglesia de Guerguitiáin
Y si quieres llegar a Celigüeta desde Izco en el siguiente enlace tienes la ruta: 
- Torre de Celigüeta desde Izco.

Bibliografía:
Martinena Ruiz, Juan José: Castillos, torres y palacios
Pamplona 2008, Gobierno de Navarra, Departamento de Cultura y Turismo, Institución Príncipe de Viana
© Julio Asunción

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Mi foto
Historiador y guía turístico. Autor de "Guía arqueológica de Navarra", "8 planes originales para conocer Navarra" y coautor de "Cuando las cosas hablan". Colaborador de las revistas "Conocer Navarra" y "Pyrenaica". Youtuber con más de 1.000 vídeos de contenido cultural. He publicado más de 300 rutas senderistas en la red con más de 2.700 kilómetros de recorridos.